Sony Honda PlayStation Afeela 1: cuando el motor y el videojuego empiezan a soñar en goma y digital
Afeela 1, cuando la fábrica empieza a soñar en digital
Sony y Honda ya han hecho algo que, hasta hace poco, parecía más una promesa futurista que un hecho industrial: los primeros Afeela EV han salido de la cadena de producción. No de un laboratorio, no de un stand del CES, sino de una planta real en Ohio, con olor a metal nuevo y software recién despertado. La fecha exacta de lanzamiento sigue envuelta en una elegante niebla corporativa, pero todo indica que este será, por fin, su año.

Conviene recordar de dónde viene esta criatura. Afeela nació como un gesto casi performativo, presentado junto a anuncios de PlayStation en una conferencia de Sony que parecía más interesada en el mañana que en el presente. Aquello no era aún un coche, sino una idea con ruedas. Poco después llegó la alianza con Honda y el bautismo oficial bajo el nombre de Sony-Honda Mobility. Desde entonces, Afeela dejó de ser un concepto para empezar a comportarse como una marca.
Un nuevo vídeo lo confirma sin necesidad de fanfarrias: los primeros Afeela 1 de producción ya existen. Han cruzado el umbral simbólico que separa el PowerPoint del asfalto. Y eso, en la industria del automóvil, es siempre un pequeño acontecimiento.

Susan Dulik, jefa de Calidad de Producto, lo expresa con un tono casi ceremonial: el objetivo no es solo que la tecnología funcione, sino que lo haga como fue prometida. No se trata de deslumbrar, sino de cumplir. Fiabilidad como valor supremo. Una palabra poco sexy, pero decisiva cuando hablamos de coches que quieren ser ordenadores sobre ruedas… y algo más.
En cifras, el Afeela 1 no busca épica: unos 400 caballos, batería de 91 kWh, carga a 150 kW. Nada que haga temblar al segmento ni que provoque titulares histéricos. Y, sin embargo, ahí no está la clave. El verdadero músculo del Afeela no está en la aceleración, sino en la mirada.

Dieciocho cámaras, un módulo LiDAR, nueve radares, doce sensores ultrasónicos y un ecosistema de percepción que parece más propio de un satélite que de un turismo. A eso se suma un detalle que delata sin pudor el ADN Sony: compatibilidad con Remote Play para usuarios de PS5. Porque, en el fondo, este coche no quiere ser solo un medio de transporte, sino una extensión del universo digital del usuario.
Por ahora, sigue sin saberse cuándo llegará exactamente a los concesionarios. Pero ya no hablamos de “si”, sino de “cuándo”. El Afeela 1 ha salido de la línea de montaje, y eso cambia el relato por completo. El futuro ya no está en el escenario del CES: está esperando a que alguien gire la llave —o pulse el botón— y arranque.




