Tetas, desnudos y Benidorm Fest | Rigoberta Bandini, Bárbara Mestanza, Paula Malia como The Mamzelles antes de Eurovision

Bárbara Mestanza a la izquierda, Paula Malia centro y Rigoberta Bandini (Paula Ribó) a la derecha

Cuando Javiera Mena cantó un tema con las tetas al aire y no se lio la de Rigoberta
La artista chilena, que este jueves quedó apeada en la segunda semifinal del Benidorm Fest, también se encontró en 2014 con la censura de sus pechos.



Javiera Mena en la portada de su disco “Otra Era”

Paula Malia es una de las protagonistas de Valeria, que regresa a Netflix con su segunda temporada el 13 de agosto. También la vimos recientemente en El vecino, otra serie de la misma plataforma. Todo ello mientras se cuela en el reparto de películas para la gran pantalla y se sube a las tablas del teatro. Hasta llegó a sacar dos discos con su grupo de cabaret pop, The Mamzelles.

Tu carrera televisiva arrancó en TV3, haciendo imitaciones en el programa de sketches deportivos Crakòvia (2013-2015). ¿A quién te tocó imitar?

Paula Malia: Me tocó ponerme en la piel de muchos personajes, pero el que más gracia me hizo imitar fue a Pilar Rubio. Hicimos un sketch donde ella y Sergio Ramos discutían al estilo Escenas de matrimonio.

Después siguió vinculada a este canal, con diversos papeles recurrentes, hasta que en 2019 consigues un papel en El vecino como Alicia, la novia del pueblo de José Ramón. ¿Qué supuso para ti aparecer en una serie de Netflix, ya con ámbito internacional?

Al inicio sentí un poco de vértigo. Que la serie donde trabajas se pueda ver en 190 países es una oportunidad que solo te puede brindar una plataforma como Netflix. Pero me sentí muy arropada en todo momento por todo el equipo. Fue una gozada rodar El vecino, recuerdo estar en el set sin poder parar de reír.

La cantante chilena Javiera Mena, que este jueves quedó apeada de la carrera por representar a España en Eurovisión, publicó en 2014 un videoclip en el que mostraba su pecho desnudo. Ocho años antes de que el fenómeno Rigoberta Bandini irrumpiese con fuerza, la artista que ayer quedó penúltima en la segunda semifinal del Benidorm Fest ya se atrevió, sin ningún miedo, a mostrar sus tetas.

Fue en el vídeo musical de “Otra Era”, la canción que dio nombre a su tercer álbum. Aquí lo puedes ver:

De hecho, Mena, con los 30 recién cumplidos, aparecía en topless en la portada de ese disco. Carlos Díez, el director artístico del videoclip, señaló en su día que “surgió la idea de una Javiera desnuda, despojada de cualquier artificio y entregada a una nueva era provista tan solo de unas gafas y su presencia renovada”.

Hubo entonces polémica porque su imagen fuera recortada hasta los hombros o tapada en algunas redes sociales y algunos medios de comunicación.

Es más, Paula Ribó, antes de ser Rigoberta y cuando formaba parte del grupo The Mamzelles, ya se sacó en 2011 el pecho al más puro estilo Delacroix (minuto 1:42 del vídeo).

Estamos en 2022 y Rigoberta Bandini se sigue preguntando “por qué dan tanto miedo nuestras tetas”. Lo de “Otra Era”, como que no, Javiera. Seguimos igual, así que su pretensión de “bollerizar” a toda Europa puede tardar más de lo que le gustaría.

L’Orgia de The Mamzelles

L’any passat vam celebrar un d’aquells naixements que fan il·lusió, un projecte creat amb l’objectiu d’aixoplugar noves companyies de teatre i facilitar l’exhibició de les seves propostes. Per això li esqueia a la perfecció el seu nom, Aixopluc, i en tal sols una temporada, l’Espai Lliure va acollir quinze companyies. Va ser tal l’èxit i la bona rebuda, que aquest any no han dubtat a tornar a engegar la iniciativa, i de moment ja hi ha programats quatre espectacles. El primer duu el suggeridor títol d’Orgia i és una proposta de The Mamzelles Teatre, a partir d’un text del dramaturg Àlex Mañas.

L’Orgia de The Mamzelles

L’argument és el següent: tres amigues assisteixen a una orgia entre desconeguts amb l’objectiu d’aconseguir que una d’elles superi una ruptura sentimental. Tanmateix, no es mouran del lavabo, l’espai més íntim que trobaran per compartir confidències, desitjos i pors. Diuen que les amigues s’ho expliquen tot, però ja se sap que algunes veritats de vegades poden ser dagues… Tot això, passat pel sedàs desenfadat de l’estil de The Mamzelles i el seu particular esperit d’experiment. Com en els seus treballs anteriors, la música hi té un paper destacat, però no com un espectacle musical convencional; segons explica el grup, es tracta de seguir investigant entre la música i el teatre per descobrir noves maneres d’arribar a l’espectador i de sorprendre’l, i en aquesta història hi troba la llibertat total. La música electrònica hi té protagonisme, i també els efectes visuals i sonors que recorden l’efecte concert. Fins i tot hi ha un Dj a escena, que és qui condueix les protagonistes d’un tema a l’altre.

L’Orgia de The Mamzelles

Aquest és el tercer treball que The Mamzelles fa amb col·laboració del dramaturg Àlex Mañas, i està produïda per Els raros produccions, els joves responsables d’un dels grans èxits de la temporada passada que ara es pot tornar a veure al Versus Teatre. En el cas de l’Espai Lliure, Paula Màlia, Bàrbara Mestanza i Paula Ribó són les tres protagonistes i alhora les que han adaptat i dirigit el text. Molts les coneixeran per la campanya televisiva d’”Envàs, on vas?”, però, més enllà del reciclatge, les Mamzelles ja han anat agafant entitat pròpia. Si l’any 2011 es van donar a conèixer amb el disc “Que se desnude otra”, ara han agafat la seguretat per despullar-se elles directament, i en aquest espectacle ho fan en tots els sentits, per aconseguir de pas una mica més d’aquella disbauxa que requereix qualsevol orgia. Fins el 29 de setembre, esteu convidats a la que té lloc a la Plaça Margarida Xirgu, a tan sols 10 € l’entrada.

Todas las cosas que oculta la teta de Rigoberta Bandini
España está convencida de que la artista favorita para ir a Eurovisión tiene más significados que toda la filosofía de los últimos tres siglos
Foto: Rigoberta Bandini en el Benidorm Fest. (EFE)
Rigoberta Bandini en el Benidorm Fest. (EFE)
Quizá no repararan ustedes, pero antes de que Rigoberta Bandini cantara ‘Ay mamá’ en el Benidorm Fest, la cantante dijo: “Es una canción bastante sencilla, muy clara, tampoco pretendo que haya tantas lecturas”.

Pero Rigoberta predica en el desierto.

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España está convencida de que la artista favorita para ir a Eurovisión tiene más significados ocultos que toda la filosofía francesa de los últimos tres siglos.

Bandini es una ‘woke’ patrocinada por Soros y una ‘performer’ patrocinada por Chuflalandia

El calentamiento sobreanalítico tiene gracia viendo la letra (“Mamá, mamá, mamá/Paremos la ciudad/Sacando un pecho fuera al puro estilo Delacroix/Mamá, mamá, mamá”) y que Bandini parece tomarse todo esto un poco a coña.

El ‘hype’ es tan grande que hemos olvidado que la simpleza es un valor típico del pop, y que no tiene sentido enviar las obras completas de Hegel a Eurovisión.

A esta hora de la mañana, circulan 200.000 opiniones sobre el significado profundo de la artista.

Bandini es una feminista radical y una feminista de consenso.

Bandini canta a la maternidad y a la liberación.

Bandini es una ‘woke’ patrocinada por Soros y una ‘performer ‘patrocinada por Chuflalandia.

Bandini es una gatita inofensiva y una tigresa de bengala, Bandini, Bandini, Bandini.

Si cantas ‘Ay mamá’ al revés, Bandini te explica la guerra de Ucrania, la crisis de las macrogranjas y cómo conseguir el cardado de Pilar Urbano en menos de siete sesiones de peluquería.

La teta de Bandini, en definitiva, cubre toda la producción de leche española para los próximos diez años, y todas las columnas gilipollescas (¡Hola!) para los siguientes diez días.

En la teta de Bandini está Foucault de cuero negro explicándole la microfísica del poder a un gatito de porcelana

Ahora bien: ¿Y si todos tienen razón? ¿Y si la teta de Bandini oculta más cosas que los textos de Baudrillard? ¿Y si la teta de Bandini es el alfa y el omega?

En la teta de Rigoberta Bandini viven criaturas que no creeríais…

En la teta de Bandini está Foucault de cuero negro explicándole la microfísica del poder a un gatito de porcelana.

En la teta de Bandini hay una tormenta hipster más torrencial que la ola de Rocío Jurado.

En la teta de Bandini hay unos enanitos de jardín haciendo una conga por imperativo legal.

En la teta de Bandini está el Dioni conduciendo un furgón blindado, perdiendo los papeles en Brasil y cantando una canción terrorífica tras salir de la cárcel.

En la teta de Bandini está Elvis dando tumbos por Las Vegas.

En la teta de Bandini cabe el Producto Interior Bruto de Zamunda, la discografía completa de U2 y todos los discursos de Fidel Castro por escrito (bueno, para que cupiera esto último quizá necesitaríamos la teta de Sabrina Salerno).

En la teta de Bandini está Buster Keaton haciendo contorsiones imposibles para no caerse al vacío.

En la teta de Bandini está Papi Chulo diciendo “me gusta el mmm”.

En la teta de Bandini hay un velero llamado Libertad con un motín terrible y unos marineros metiendo fuego a todo.

En la teta de Bandini hay un francés, un inglés y un español contando chistes terribles.

En la teta de Bandini hay enormes matasuegras.

En la teta de Bandini, en definitiva, cabe absolutamente todo.

En la teta de Rigoberta Bandini está Rigoberta Bandini pidiendo calma semiótica sin que nadie le haga ningún caso.