Otra de las numerosas secuelas de la saga Emanuelle negra, dirigida por el siempre interesante Joe D’Amato, cineasta al que aprecio por sus descarados métodos de librar a sus películas de sufrir el tijeretazo de la censura en tiempos complicados.
Esta película es un buen ejemplo de lo que se atrevía a mostrar con la intención de sorprender a sus espectadores, incluso hoy en día sorprende lo explícitas que son algunas escenas de sus películas más memorables.




