Maria Lamela se desvirga sin desnudo en Supervivientes 2026
Maria Lamela desnuda Supervivientes 2026
El fichaje de María Lamela para Supervivientes 2026 no es solo un movimiento estratégico de Mediaset; es la consolidación de una periodista que ha sabido maridar el rigor informativo con la frescura del entretenimiento. Tras años siendo el rostro de la investigación y la actualidad estival en Más vale tarde, Lamela abandona el asfalto de Atresmedia para sumergirse en la humedad extrema de los Cayos Cochinos.
Aquí tienes un análisis sobre este nuevo capítulo en su carrera.








María Lamela: del rigor de La Sexta al salvajismo de Honduras
La noticia ha caído como un vendaval en el panorama televisivo. María Lamela, la periodista gallega que durante ocho años fue pieza clave en La Sexta, toma el relevo de Laura Madrueño como embajadora de la isla en la próxima edición de Supervivientes. No es una elección al azar; es un salto de fe de la cadena por una profesional que destaca por una vulnerabilidad empática y una resistencia física ya probada.+1
Una «kamikaze» con formación de fondo
Lamela no llega a Honduras como una novata en el género. En 2024, ya demostró su capacidad para gestionar la dureza del entorno natural al frente de Salvaxe en la TVG, un formato que compartía el ADN de resistencia y supervivencia que ahora encontrará en el Caribe. Además, su libro Microdramas: Peripecias arriesgadas de las reporteras más kamikazes de la TV (escrito junto a María Valdés) ya nos advertía de su naturaleza: una comunicadora que se siente cómoda en el caos y en la improvisación que solo el directo más salvaje puede ofrecer.
El reto de la empatía en el límite
En sus primeras declaraciones tras el anuncio, Lamela ha subrayado un aspecto fundamental para su papel: la humanidad. Sabe que su función no es solo narrar juegos de inmunidad, sino gestionar las emociones de personas llevadas al extremo absoluto.
«Hay que recordar que lo están haciendo en condiciones muy concretas y tenemos que ser consecuentes con ello», ha afirmado la periodista.
Su formación en Arte Dramático y su pasado como reportera de investigación le otorgan una herramienta de la que carecen otros perfiles: la capacidad de leer entre líneas el lenguaje no verbal de los concursantes cuando el hambre y el agotamiento hacen mella.
Un cambio de ciclo en Telecinco
La llegada de Lamela marca un cambio de tono tras la etapa de Laura Madrueño y la icónica Lara Álvarez. María aporta una sobriedad orgánica, una conexión casi mística con la naturaleza —heredada de su infancia en una aldea de Lugo— y una mirada que busca la verdad detrás del espectáculo.
Para ella, el reality es un experimento antropológico donde las personas «se superan y se convierten en alguien diferente». Ahora, será ella quien deba mantener la calma bajo el sol abrasador de Honduras, haciendo de puente entre la civilización del plató y el instinto primario del páramo marino.



