Allison Brie desnuda en ‘Somebody I Used to Know’ (2023)

Allison Brie desnuda







Estrenos online: crĆtica de Ā«Somebody I Used to KnowĀ», de Dave Franco (Amazon Prime Video)
Estrenos online: crĆtica de Ā«Somebody I Used to KnowĀ», de Dave Franco (Amazon Prime Video)
Esta comedia romƔntica se centra en una mujer que, al volver a su pueblo, descubre que su ex estƔ a punto de casarse con otra y decide hacer todo lo posible para impedir esa boda. Con Allison Bree, Jay Ellis, Kiersey Clemmons, Danny Pudi, Julie Hagerty y Haley Joel Osment. En Amazon Prime Video.
Es un clĆ”sico en la industria de Hollywood āno importa que los tiempos hayan cambiadoā que durante el fin de semana del Super Bowl de fĆŗtbol americano el mercado cinematogrĆ”fico se llene de comedias romĆ”nticas. La idea es tan obvia como bĆ”sica: se asume que al pĆŗblico femenino no le interesa ese evento deportivo y que, por el contrario, es el target perfecto para este gĆ©nero cinematogrĆ”fico. Ergo: ĀæquĆ© mejor que juntarse con amigas o parejas e ir a ver un perfecto pasatiempo de este tipo? O, quiĆ©n dice, quizĆ”s convencer al novio/pareja/marido de dejar un rato la previa del partido ya no para ir al cine sino poner alguna plataforma y ver alguna historia de amor. No olvidar, tampoco, que en unos dĆas estĆ” el DĆa de San ValentĆn, con todo lo que eso implica. ĀæO implicaba?
Lo curioso de SOMEBODY I USED TO KNOW (me rehuso a llamarla por su traducciĆ³n al castellano de diccionario) es que plantea todo lo contrario a ese propuesta comercial con aroma a siglo pasado. Es una pelĆcula sobre lo absurdo de esas divisiones y convenciones de gĆ©neros, sobre la idea de que las comedias romĆ”nticas no necesariamente implican Ā«encontrar al hombre o la mujerĀ» de tu vida y otra de esas pelĆculas que hacen literales malabares para escaparle a esa armadura firme del gĆ©nero en su versiĆ³n tradicional. Si las comedias romĆ”nticas no tienen como objetivo la concreciĆ³n de un romance, Āætiene sentido seguir llamĆ”ndolas asĆ?
QuizĆ”s habrĆa que cambiarles el nombre y llamarlas Ā«comedias de auto-afirmaciĆ³nĀ» o algo asĆ. Ya no se trata, por suerte, de encontrar a ese hombre o esa mujer que levante por los aires al protagonista sino que, bueno, ahora tiene mĆ”s que ver con que ese protagonista se encuentre a sĆ mismo. Con pareja, sin pareja, con trabajo, sin trabajo, con casa, sin casa. Eso es lo de menos: son comedias romĆ”nticas acerca de volver a enamorarse de uno mismo. O de hacerlo por primera vez.
La gran Alison Brie encarna aquĆ a Ally, creadora de un reality show sobre chefs que hacen postres que ha perdido popularidad y el canal acaba de cancelar. Para tomar un aire de la frustraciĆ³n decide visitar a su madre (la ya mĆtica Julie Hagerty, de ĀæY DONDE ESTA EL PILOTO?, tan graciosa como siempre) en Leavenworth, el coqueto pueblo del estado de Washington en el que vive, a unas dos horas de Seattle. En este pueblito cuyo centro recrea una comunidad de Bavaria āes una locaciĆ³n turĆstica para Oktoberfest y planes similaresā, la chica vivĆa, tenĆa sus amigos y novios. Pero se fue a Los Angeles y casi no regresĆ³.
En el pub local se topa con Sean (Jay Ellis), un ex novio que tuvo una dĆ©cada atrĆ”s y al que dejĆ³ para irse a hacer documentales en Hollywood. Los reality shows, se justifica ella, son en definitiva documentales, Ā«solo que estos los ve la genteĀ». El sigue allĆ, con su amplia familia, su casa coqueta y su constructora. Y el encuentro, rĆ”pidamente, pasa de incĆ³modo a divertido, casi romĆ”ntico. Salen, beben, conversan y, cuando todo parece dispuesto para seguirla, Sean pone frenos. Le dice que no quiere otra decepciĆ³n porque sabe que ella, en unos dĆas, se volverĆ” a ir. Pero Ally no estĆ” muy segura de eso. ĀæNo serĆ” un buen plan volver a la aldea bavaria y formar con Ć©l una familia?
Al dĆa siguiente, cuando pasa por la casa de su familia convencida de ir de frente con esa idea, se topa con una sorpresa: estĆ”n todos ahĆ reunidos a pocos dĆas de celebrar el casamiento de Sean, algo que el hombre no le mencionĆ³ en toda la noche. Cassidy (Kiersey Clemmons), su fiancee, es una chica mucho mĆ”s joven y relajada que ella, y parece la pareja perfecta para Sean. Pero Ally, leyendo algunas pistas que Sean le deja en el camino āo que ella cree que le dejaā seguirĆ” circulando por los distintos eventos previos al casamiento, intuyendo que todo el asunto puede caerse y ella tener su oportunidad. Bueno, quizĆ”s hasta ella pueda influir ācon sus conocimientos para instigar dramas sacado de su trabajo en el realityā para que eso termine mal.
SOMEBODY I USED TO KNOW va girando de ahĆ en adelante para mostrar otras facetas y conflictos de los personajes, especialmente Cassidy, que ama a Sean pero no estĆ” del todo a gusto con las limitaciones que le impondrĆa casarse. Ella tiene una banda de punk rock (bastante mediocre, convengamos) y tendrĆa que dejarla para quedarse allĆ. Ally, dĆ”ndose cuenta que tiene ahĆ un Ć”ngulo para quebrarla, harĆ” lo posible para sembrar dudas. Y eso es solo el comienzo de un fin de semana de celebraciĆ³n matrimonial en el que todo sale bastante distinto a lo planeado.
SĆ, no es muy distinta la trama a la de LA BODA DE MI MEJOR AMIGO, con Julia Roberts. Pero a diferencia de TU CASA O LA MIA āla oferta de Netflix para este mismo fin de semanaā que es un mash up de SINTONIA DE AMOR y CUANDO HARRY CONOCIO A SALLY, la pelĆcula dirigida por Dave Franco (que no actĆŗa) no intenta repetir la fĆ³rmula como si el tiempo no hubiese pasado sino que trata de acomodarla a las nuevas maneras en las que se piensan las relaciones de este tipo. La pregunta ya no es: con quiĆ©n se quedarĆ” Sean, sino si realmente vale la pena casarse con este hombre y entregar todo atisbo de personalidad e individualidad a una idea de vida no del todo convincente.
La propuesta de Franco es intermitentemente efectiva. A favor, claro, tiene su elenco. AdemĆ”s de esa gran comediante que es Brie āacĆ”, portando una serie de llamativos y reveladores vestuarios, ademĆ”s de algunas escenas en las que no porta absolutamente nadaā y Hagerty, SOMEBODYā¦ incluye en breves pero simpĆ”ticos papeles a Zoe Chao, Haley Joel Osment (sĆ, el de SEXTO SENTIDO), a Amy Sedaris y a Danny Pudi, ex compaƱero de Brie en la comedia COMMUNITY. Cuando todos se reĆŗnen en algunas de las actividades prenupciales hay una divertida mezcla entre caos y absurdo que lleva a la pelĆcula hacia los modelos mĆ”s clĆ”sicos del gĆ©nero.
El problema es que, cuando intenta ponerse mĆ”s o menos serio, el guiĆ³n de Franco y Brie (que son pareja en la vida real) hace un poco de agua, se enfrenta con obvios discursos de auto-afirmaciĆ³n, frases hechas sobre el empoderamiento y la necesidad de ser quien uno es y hacer lo que se desea. No son conceptos problemĆ”ticos per se āmĆ”s bien al contrarioā, pero se expresan con la simpleza y el subrayado de un libro de auto-ayuda. Ese choque de tonos entre una comedia mĆ”s humana y sensible y otra mĆ”s aparatosa y llena de accidentes ridĆculos hace que la propuesta no siempre fluya. Es, me temo, uno de los inconvenientes de intentar aplicar las fĆ³rmulas de la comedia romĆ”ntica del siglo XX a pelĆculas que no son estrictamente eso. Parece que todavĆa hace falta explicar, una y otra vez, que casarse no es el Ćŗnico objetivo en la vida de una persona.