Desnudamos todas las encarnaciones de Lara Croft: del píxel al mito viviente
A continuación, presento un recorrido histórico y estético por la metamorfosis de este icono, explorando tanto a las mujeres que le prestaron su cuerpo para la promoción publicitaria como a las actrices que elevaron su leyenda en el celuloide.
La encarnación del mito: las mujeres detrás de Lara Croft
Pocos personajes en la historia del entretenimiento han logrado trascender los píxeles para convertirse en un fenómeno cultural de tal magnitud como Lara Croft. Surgida en 1996 de la imaginación de Toby Gard, la aristócrata arqueóloga no solo redefinió el papel de la mujer en los videojuegos, sino que dio pie a una de las estrategias de marketing más fascinantes de la década: la creación de las «modelos oficiales». Estas mujeres no solo posaron para campañas publicitarias, sino que se convirtieron en la extensión física de un ideal que navegaba entre la aventura indómita y una sensualidad deliberadamente estilizada.

Las musas de la era clásica: del catálogo al estrellato
En los albores de Tomb Raider, la necesidad de dotar de realismo a un personaje compuesto por polígonos angulares llevó a la industria a buscar rostros humanos que pudieran encarnar la bravura de la arqueóloga. Rhona Mitra fue, quizás, la más emblemática de esta primera etapa. Con una mirada penetrante y una presencia imponente, Mitra no solo posó; se sumergió tanto en el papel que llegó a grabar un álbum musical bajo el nombre del personaje, consolidando la idea de que Lara era una entidad que podía respirar fuera de la consola.
A ella le siguieron nombres que marcaron el imaginario colectivo de los años noventa. Nell McAndrew, cuya participación estuvo rodeada de la controversia propia de la época tras posar para la revista Playboy, representó el pináculo de la Lara como «sex symbol» global. Otras figuras como Lara Weller, Lucy Clarkson y la holandesa Jill de Jong continuaron este legado, cada una aportando un matiz distinto: desde la atlética sofisticación hasta una rudeza más cinematográfica, siempre bajo la estética del pantalón corto y las icónicas pistolas gemelas.

La transición hacia el realismo: Karima Adebibe y Alison Carroll
Con el avance de la tecnología y la madurez de la narrativa, la búsqueda de modelos se volvió más exigente. Karima Adebibe, seleccionada en 2006, fue sometida a un entrenamiento militar intensivo, clases de etiqueta y arqueología, buscando que la modelo no solo fuera una cara bonita, sino una representación fidedigna de una condesa capaz de sobrevivir en la selva. Finalmente, Alison Carroll, una gimnasta profesional, cerró esta era de embajadoras físicas demostrando que la agilidad de Lara no era solo un truco de animación, sino una capacidad humana tangible.
El salto a la gran pantalla: la inmortalidad cinematográfica
Si las modelos oficiales mantuvieron viva la llama en las ferias de videojuegos y revistas, fueron las actrices de Hollywood quienes otorgaron a Lara Croft una profundidad emocional y una dimensión épica.
- Angelina Jolie: En 2001, Jolie realizó un ejercicio de mimetismo absoluto. Su interpretación capturó la esencia de la Lara clásica: invulnerable, sarcástica y poseedora de una confianza inquebrantable. Para muchos, Angelina no interpretó a Lara; ella fue Lara, estableciendo un estándar estético y de acción que definió el cine de aventuras de principios de siglo.
- Alicia Vikander: Casi dos décadas después, la actriz sueca ofreció una versión diametralmente opuesta pero igualmente necesaria. Basada en el reboot del videojuego de 2013, la Lara de Vikander es más humana, vulnerable y visceral. Aquí no vemos a la heroína perfecta, sino a una mujer joven que sangra, que duda y que se construye a sí misma a través del dolor y la perseverancia.
El futuro de la leyenda

La evolución del personaje no se detiene. En este 2026, la expectación se renueva con la incorporación de Sophie Turner, quien asume el reto de interpretar a una Lara Croft en una nueva etapa para la televisión, prometiendo una narrativa orgánica que fusione la elegancia británica con la crudeza de la supervivencia moderna.
Lara Croft ha dejado de ser un conjunto de códigos para convertirse en una herencia compartida por todas estas mujeres. Cada una, desde las pasarelas de promoción hasta los sets de rodaje, ha contribuido a esculpir la estatua de una mujer que, décadas después de su creación, sigue siendo el referente indiscutible del heroísmo femenino en la cultura popular.
Desnudamos todas las encarnaciones de Lara Croft: del píxel al mito viviente
Desde que nació en 1996 en los circuitos digitales de Tomb Raider, Lara Croft no fue solo un personaje de videojuego, sino un mito moderno: una amazona británica arqueóloga, mezcla de Indiana Jones y Venus guerrera, que traspasó los límites de la pantalla. Su poder icónico fue tal que, más allá de los píxeles, necesitaba cuerpos reales que dieran carne, voz y respiración a su silueta triangular. Así comenzó una procesión de modelos, actrices y estrellas que prestaron su físico y magnetismo para que el mito se volviera palpable.
Los orígenes: las modelos oficiales de Eidos
En los años noventa, antes de los videojuegos hiperrealistas, Lara Croft se convertía en embajadora viva gracias a campañas promocionales. Varias modelos británicas se calzaron las botas y se ajustaron los shorts para representar a la heroína en ferias, anuncios y portadas:
- Nathalie Cook (1996): la primera en encarnar a Lara fuera del videojuego, inaugurando la tradición.

- Rhona Mitra (1997-1998): modelo y futura actriz que imprimió un magnetismo especial, hasta el punto de ser considerada la “Lara definitiva” en convenciones de la época.


- Nell McAndrew (1998-1999): explosiva modelo inglesa que se convirtió en imagen oficial y protagonizó un escándalo al posar desnuda para Playboy caracterizada como Lara, lo que generó tensiones con Eidos.




- Vanessa Demouy, Ellen Rocche y Lucy Clarkson (1999-2002): distintas encarnaciones internacionales que mantuvieron vivo el mito en eventos y promociones globales.






Estas primeras modelos construyeron un puente entre la fantasía poligonal y la carne real, con estética de feria tecnológica, flashes de cámara y la mitología de los pósters de dormitorio.
La llegada a Hollywood: Angelina Jolie
En el año 2001 llegó la canonización: Angelina Jolie se convirtió en Lara Croft en Lara Croft: Tomb Raider (2001) y La cuna de la vida (2003).
La actriz encarnó a la heroína con fuerza física, labios como esculturas griegas y una mezcla de elegancia y ferocidad que convirtió a Lara en icono cinematográfico. Jolie no interpretó a un personaje: fue la encarnación definitiva, capaz de arrastrar a millones de espectadores y consolidar la franquicia en la gran pantalla.


El nuevo siglo: de la feria al realismo
Tras los años de promoción con modelos de pasarela, el marketing cambió con la llegada de gráficos más realistas en consola. Aun así, varias actrices pusieron voz y cuerpo en sesiones de captura:
- Karima Adebibe (2006-2008): seleccionada como “Lara oficial” para los videojuegos Legend y Anniversary, entrenada incluso en arqueología y combate para dotar de verosimilitud al personaje.



- Alison Carroll (2008-2010): gimnasta británica que asumió el rol en campañas publicitarias de Underworld, aportando agilidad física y un perfil deportivo.


El reinicio: Alicia Vikander
En 2018, el mito se reinventó en cine con Alicia Vikander, quien interpretó a una Lara más joven, vulnerable y humanizada en Tomb Raider (2018). La actriz sueca llevó al personaje hacia un realismo más contemporáneo: menos diosa intocable, más heroína de carne y hueso que se ensucia, sangra y duda, pero avanza con determinación.


El presente: Sophie Turner
En 2025, Amazon Prime confirmó a Sophie Turner como la nueva Lara Croft para la inminente serie televisiva. La elección de la actriz, famosa por su papel en Juego de tronos, abre un nuevo capítulo: un rostro carismático que combina fragilidad aristocrática con intensidad dramática, preparado para devolver a Lara a la primera línea cultural en el lenguaje de las plataformas de streaming.


El mito perpetuo
Lara Croft es más que un personaje: es un espejo cultural de cada época. Fue una pin-up digital en los 90, una diva de acción con Jolie en los 2000, una guerrera realista con Vikander en la década pasada y ahora un icono televisivo en ciernes con Turner.
Cada modelo y actriz que la encarnó no solo prestó su cuerpo: también reflejó el espíritu de su tiempo. Entre píxeles y cámaras, Lara Croft sigue siendo lo que siempre fue: una diosa de la aventura, inmortal porque siempre encuentra un nuevo rostro para seguir explorando ruinas, selvas y corazones.



