Fappening España desnudas y pilladas

Fappening España desnudas y pilladas

Fappening España desnudas

En el complejo ecosistema digital de 2026, conceptos como el «Fappening» han mutado de ser eventos aislados de piratería informática a convertirse en un fenómeno sociológico que define la delgada línea entre la privacidad, el exhibicionismo consentido y el consumo masivo de la imagen íntima.

A continuación, analizamos la arquitectura de esta tendencia en España, donde la cultura de la imagen y el culto al cuerpo han encontrado en las redes sociales su vitrina más rentable y, a la vez, más vulnerable.

La anatomía del fenómeno: del hackeo a la cultura del «click»
El término «Fappening» —originalmente acuñado tras la filtración masiva de fotografías privadas de celebridades de Hollywood en 2014— ha derivado en España en una suerte de etiqueta genérica para describir las «pilladas» o filtraciones de contenido íntimo. Sin embargo, en 2026, el paradigma ha cambiado: ya no siempre se trata de robos de datos, sino de una zona gris donde el contenido exclusivo (a menudo de plataformas de suscripción) se desborda hacia el dominio público.

Bajo etiquetas como «desnudas y pilladas», se esconde una demanda social insaciable por la desmitificación del cuerpo famoso. Este fenómeno refleja una paradoja contemporánea: mientras la sociedad avanza hacia la protección de la privacidad, el algoritmo premia la exposición de la intimidad, convirtiendo el desnudo en la divisa con mayor capacidad de conversión en tráfico digital.

El auge de la «economía de la piel» en las redes sociales
Hoy en día, una nueva generación de influencers y streamers españolas ha entendido que el cuerpo no es solo un atributo, sino un activo estratégico. Estamos ante la consolidación de la auto-sexualización consciente como herramienta de marketing.

La estética de la curva como estandarte
España ha sido históricamente un país que celebra la belleza mediterránea, pero en 2026 esta celebración se ha profesionalizado. Figuras que combinan el lifestyle con una presencia física imponente han capitalizado sus curvas para construir imperios mediáticos.

La hegemonía de la imagen: Nombres que resuenan en el panorama nacional —desde estrellas de la telerrealidad hasta creadoras de contenido de nueva hornada— basan su engagement en una estética donde la lencería, el bikini y la sugerencia son los pilares de su comunicación.

La monetización del deseo: Muchas de estas figuras utilizan Instagram o TikTok como un escaparate de «baja intensidad» para redirigir a su audiencia hacia plataformas donde el contenido es explícito y el desnudo es la norma, difuminando las fronteras entre la celebridad convencional y la modelo erótica.

Análisis de la «pillada»: ¿realidad o estrategia?
En el análisis profesional de este fenómeno, es imperativo distinguir entre la vulneración de la intimidad y la estrategia de la filtración controlada. En un mercado saturado de estímulos, la «pillada» actúa como un evento disruptivo que devuelve el nombre de una persona al centro de la conversación pública.

El morbo como motor de búsqueda: Las búsquedas relacionadas con el desnudo de figuras públicas generan picos de tráfico que superan cualquier campaña publicitaria tradicional.

La desprotección de la mujer: A pesar de la profesionalización, el término «pillada» sigue cargado de una connotación de acecho. La mujer, centro de estas miradas, se mueve en un equilibrio precario entre el empoderamiento que otorga la gestión de su propia imagen y la cosificación que impone el espectador anónimo.

Conclusión: el cuerpo como frontera final
El panorama español de 2026 revela que la exposición del cuerpo se ha convertido en una forma de lenguaje. Lo que antes era un tabú o un accidente desafortunado («la pillada»), hoy es una industria estructurada. Las estrellas que triunfan gracias a sus curvas no solo venden estética; venden la ilusión de acceso a una intimidad que, aunque parezca desnudarse ante la cámara, sigue estando bajo el control de quien decide qué mostrar y cuándo hacerlo.

La «moda de mostrarse» no es una frivolidad, sino un reflejo de una sociedad que consume la imagen ajena como un bálsamo contra la propia invisibilidad digital.

En España, el panorama de las mujeres que dominan la conversación pública en 2026 es una mezcla fascinante de talento artístico, maestría en el entretenimiento y una gestión impecable de la imagen personal. Desde las pantallas de televisión hasta los perfiles más seguidos de las redes sociales, estas son algunas de las figuras españolas más relevantes del momento:

Iconos de la música y el cine
Rosalía: La artista total. Sigue siendo la española más universal, fusionando vanguardia y tradición. En 2026, su influencia trasciende la música para asentarse como un icono de estilo y empoderamiento.

Ester Expósito: Con una mirada magnética que ha cautivado al mundo entero desde Élite, Ester es el rostro del nuevo cine español, combinando belleza clásica con una presencia digital arrolladora.

Penélope Cruz: Nuestra oscarizada más internacional continúa siendo el referente de elegancia y talento interpretativo, representando la madurez y el prestigio del arte español.

Úrsula Corberó: Tras el fenómeno de La casa de papel, se ha consolidado como una figura global que destaca por su versatilidad y una estética urbana muy potente.

Ana Mena: La princesa del pop español que ha conquistado también el mercado italiano. Su éxito se basa en una voz impecable y una imagen cuidada al detalle que celebra la feminidad mediterránea.

Las reinas del estilo de vida y las redes sociales
Georgina Rodríguez: Aunque su vida sea internacional, Georgina es la española con más seguidores en redes. Su capacidad para convertir el lujo y su vida familiar en un espectáculo mediático la sitúa en la cima de la pirámide de las celebridades.

Lola Lolita: El rostro de la Generación Z. Lo que empezó como bailes en TikTok se ha convertido en un imperio de moda y belleza. Representa la frescura y la nueva forma de entender el éxito digital.

María Pombo: La referente del lifestyle aspiracional. Ha logrado profesionalizar su vida cotidiana hasta crear un ecosistema empresarial propio que incluye eventos, marcas de ropa y documentales.

Jessica Goicoechea: Modelo y empresaria que ha hecho de su físico una declaración de intenciones. Es conocida por su estilo audaz y por liderar una visión del cuerpo femenino basada en la fuerza y la sensualidad sin filtros.

Laura Escanes: Ha sabido evolucionar de influencer a presentadora y podcaster, ganándose el respeto del público por su naturalidad al hablar de temas personales y sociales.

Referentes de la comunicación y el deporte
Susanna Griso y Ana Rosa Quintana: Las dueñas de las mañanas televisivas. Representan la influencia desde el periodismo y la opinión, siendo figuras clave en la agenda social del país.

Sandra Barneda: Escritora y presentadora, se ha convertido en la cara amable y a la vez firme de los grandes realities, destacando por su inteligencia emocional frente a las cámaras.

Alexia Putellas: La gran capitana del fútbol español. Su influencia va mucho más allá del césped, siendo un símbolo de superación y del auge imparable del deporte femenino en España.

Mar Lucas: Una de las creadoras de contenido más versátiles, que en 2026 ha dado el salto definitivo a la música, demostrando que el talento en redes es una rampa de lanzamiento real.

Este listado refleja una España diversa donde la mujer no solo ocupa espacios de visibilidad, sino que lidera industrias enteras a través de su carisma, su físico y, por encima de todo, su visión estratégica.

El Fappening: el lado oscuro de la era digital y la exposición de la intimidad femenina

De la Filtración al Fenómeno de Masas: La Historia y Evolución del «Fappening» y su Eco en España
Resumen
El término «The Fappening» no describe solo una filtración, sino un punto de inflexión en la historia de la privacidad digital de las celebridades, marcando el inicio de una era de hiper-exposición y vulnerabilidad. Este artículo explora el origen del término, el contexto de las grandes filtraciones internacionales de 2014, y cómo este fenómeno global ha encontrado su reflejo en España, afectando a figuras públicas locales y poniendo en evidencia la fragilidad de la intimidad en la era de la información.

El Origen de un Neologismo: «The Fappening» (2014)
El término «The Fappening» surgió en agosto de 2014, fusionando la onomatopeya inglesa «fap» (relacionada con la masturbación) y la palabra «happening» (acontecimiento o suceso). Rápidamente se convirtió en el nombre de un evento digital de enorme magnitud: la filtración masiva de cientos de fotografías y vídeos de carácter íntimo de más de 100 celebridades, principalmente mujeres estadounidenses.

Contrario a la creencia popular de un hackeo masivo y sofisticado de iCloud, las investigaciones posteriores y los procesos judiciales revelaron que la información se obtuvo, en gran medida, mediante ataques de phishing dirigidos. Los atacantes enviaban correos electrónicos fraudulentos que simulaban ser de compañías tecnológicas (como Apple o Google) para obtener los nombres de usuario y contraseñas de las víctimas, accediendo así a sus cuentas de almacenamiento en la nube.

La magnitud de la difusión fue sin precedentes. Plataformas como Reddit e Imgur se convirtieron en los principales nodos de distribución, catalizando la viralidad del contenido y consolidando el evento no solo como una intrusión criminal, sino como un fenómeno de cultura digital y morbo masivo. Este evento marcó un antes y un después, elevando la conversación sobre la seguridad de las cuentas en la nube y la ética del consumo de contenido robado.

La Réplica y Evolución del Fenómeno
Aunque el término «The Fappening» se refiere a la filtración específica de 2014, su legado ha sido la creación de una plantilla para futuras filtraciones y un modus operandi del cibercrimen contra figuras públicas. El fenómeno evolucionó:

De la Filtración a la Fabricación: Con el avance de la inteligencia artificial, el riesgo ya no reside únicamente en el robo de material real, sino en la creación de imágenes y vídeos falsos de carácter íntimo (deepfakes) sin el consentimiento de la víctima. Esta nueva capa tecnológica complica la defensa y el rastreo.

Diversificación de las Víctimas: Inicialmente enfocado en grandes estrellas de Hollywood, el modelo se expandió para afectar a celebridades de menor renombre internacional, como influencers, deportistas, periodistas y figuras públicas en diferentes países.

El Eco en España: Figuras Públicas y Vulnerabilidad
El fenómeno global del «Fappening» encontró su eco en el contexto español a través de filtraciones que afectaron a diversas figuras públicas nacionales. Aunque a menudo carecieron del impacto mediático internacional del caso de 2014, estas filtraciones han seguido el mismo patrón de vulneración:

Vulneración de la Intimidad: En muchos casos, las imágenes difundidas provienen de dispositivos personales comprometidos, de rupturas de confianza (el llamado revenge porn, aunque esta etiqueta es limitada) o de la difusión de contenido creado en la esfera estrictamente privada.

Difusión Localizada y Morbo: Estas imágenes suelen circular rápidamente a través de foros, grupos cerrados de mensajería instantánea (como Telegram o WhatsApp) y páginas web específicas que se lucran con el morbo, creando un «fappening» a escala nacional. Las víctimas, a menudo mujeres jóvenes de la esfera televisiva o de las redes sociales, se enfrentan a la misma humillación pública y escrutinio que sus contrapartes internacionales.

Respuesta Mediática: La cobertura de estos casos en España ha oscilado entre la condena explícita a la vulneración de derechos y, en ocasiones, una cobertura sensacionalista que involuntariamente contribuye a la difusión de la noticia y a la estigmatización de la víctima.

En esencia, la historia del «Fappening» es la historia de cómo la tecnología, que permite la conexión y la creatividad, también se ha convertido en una poderosa herramienta para el crimen contra la privacidad. El caso de las figuras públicas españolas es un claro ejemplo de la universalidad de este desafío, donde la fama se traduce en una mayor superficie de ataque para la ciberdelincuencia y la violación del derecho fundamental a la intimidad.

Una brecha en la privacidad de las celebridades

En la historia de internet, pocos eventos han sido tan polémicos y debatidos como el Fappening, una filtración masiva de imágenes íntimas de celebridades que sacudió al mundo del entretenimiento y puso en evidencia la vulnerabilidad de la privacidad en la era digital. Lo que comenzó en 2014 como una serie de filtraciones dirigidas a actrices, modelos y otras figuras públicas, se convirtió en un fenómeno recurrente que ha expuesto, de manera involuntaria y violenta, la intimidad de muchas mujeres.

El morbo digital y la explotación de la imagen femenina

El escándalo del Fappening no solo reveló la facilidad con la que los sistemas de almacenamiento en la nube pueden ser vulnerados, sino que también evidenció una realidad más incómoda: el morbo insaciable de la audiencia por el cuerpo femenino. La difusión de estas imágenes no fue un acto de simple filtración de datos, sino un atentado contra la dignidad de las víctimas, muchas de las cuales sufrieron profundas consecuencias emocionales y profesionales.

Actrices como Jennifer Lawrence, Kate Upton y Kirsten Dunst se encontraron, de la noche a la mañana, en el ojo del huracán mediático. Mientras algunos medios y usuarios de internet mostraron solidaridad con las afectadas, otros perpetuaron la cosificación al consumir y difundir las imágenes sin consentimiento. La impunidad con la que estos contenidos se compartieron demostró hasta qué punto la sociedad digital sigue sin comprender la gravedad de estas violaciones de privacidad.

El impacto en la cultura y el debate sobre la seguridad digital

El Fappening abrió un debate sobre la seguridad de la información en la era digital. La facilidad con la que los hackers accedieron a las cuentas personales de estas mujeres demostró la fragilidad de los sistemas de almacenamiento en la nube. Como respuesta, muchas plataformas reforzaron sus protocolos de seguridad, promoviendo la autenticación en dos pasos y encriptaciones más avanzadas.

Sin embargo, más allá del ámbito tecnológico, este episodio también puso en evidencia la desigualdad de género en la percepción de estos escándalos. Mientras que las víctimas femeninas fueron señaladas, ridiculizadas y en muchos casos revictimizadas, los consumidores de estas imágenes apenas enfrentaron repercusiones. La misma estructura que durante décadas ha normalizado la explotación de la imagen femenina encontró en la era digital una nueva forma de ejercer su poder.

El derecho a la privacidad y el futuro de la intimidad en internet

Con el tiempo, el Fappening ha servido como un recordatorio de la importancia de la privacidad digital y de la necesidad de una legislación más estricta contra la difusión de contenido íntimo sin consentimiento. Casos como el de Jennifer Lawrence, quien denunció el hecho como una agresión sexual virtual, ayudaron a cambiar la percepción pública sobre este tipo de filtraciones. Hoy, muchos países han comenzado a tipificar estos actos como delitos, imponiendo sanciones más severas a quienes participen en la difusión de material privado.

No obstante, la lucha contra este fenómeno está lejos de haber terminado. La cultura del morbo sigue presente y la obsesión por la vida privada de las celebridades continúa alimentando este tipo de prácticas. La clave para erradicar estos actos no solo radica en mejorar la seguridad digital, sino en cambiar la mentalidad colectiva que normaliza y trivializa la vulneración de la intimidad femenina.

Conclusión: una advertencia para la sociedad digital

El Fappening no fue un simple escándalo pasajero, sino un síntoma de un problema mucho más profundo: la fragilidad de la privacidad en la era de la hiperconectividad y la persistente cosificación del cuerpo femenino en la cultura digital. Si bien el avance en la legislación y la concienciación social han reducido la tolerancia hacia este tipo de filtraciones, el desafío persiste. El derecho a la intimidad debe ser inquebrantable, y la dignidad de las personas, independientemente de su fama o exposición pública, debe ser protegida en todos los ámbitos, incluido el digital.

En última instancia, el caso del Fappening nos recuerda que el verdadero problema no está en las imágenes filtradas, sino en la sociedad que las consume sin reflexionar sobre el daño que provoca. La evolución de internet debería ir de la mano con una evolución ética, donde el respeto a la privacidad sea un pilar fundamental e inquebrantable.

«Me venden en contra de mi voluntad. No consentí que me sexualizaran». La reflexión, dura, rotunda, no es de una víctima de trata, ni de pornovenganza, ni de un hackeo con robo de fotos intimas incluido. Su autora es Sweet Anita, una joven streamer inglesa con 1,9 millones de seguidores en Twitch. Y lo que denunciaba de esa forma en febrero —durante una charla con la NBC— es la práctica que en cierto modo la ha elevado a una nueva categoría de víctima: la de quienes por obra y arte de la IA se ven «protagonizando» contenido porno sin su consentimiento.

El de Anita no es un caso único.

Al contrario. Muestra cómo, cada vez más, los deepfakes están sirviendo para dar rienda suelta en Internet a los fetiches más turbios… Tanto los protagonizados por cantantes, actrices o streamers famosas, como por personas anónimas. Fappening España desnudas

¿Un problema solo de famosas? Lo de los deepfakes y el porno no es algo nuevo. El problema viene de unos cuantos años atrás y algunas celebrities, como Scarlet Johansson, Emma Watson o Gal Gadot llevan ya tiempo lidiando con él. Tanto, que la intérprete de Black Widow ha llegado a dar por «causa perdida» el «tratar de protegerse de la depravación de Internet». A medida que la IA ha ido evolucionando, ofreciendo herramientas más sofisticadas, accesibles y capaces de generar piezas más realista, lo de los deepfakes ha dejado de ser sin embargo una amenaza exclusiva de las cantantes celebérrimas y estrellas de Hollywood. Fappening España desnudas

Fappening España desnudas

La experiencia de las streamers. El efecto de los deepfakes lo han padecido también en sus carnes streamers como Aweet Anita o QTCinderella, conocida por sus contenidos sobre videojuegos y repostería, pero que acabó «protagonizando» un vídeo sexual generado con ayuda de la inteligencia artificial. Fappening España desnudas

«Verte desnuda en contra de tu voluntad y difundida por la Red es como sentirse violada», confesó, sumándose así a la denuncia de otras celebridades, como Helen Mort. El uso de deepfakes ha llegado a protagonizar una encendida polémica en Reino Unido después de que otro streamer reconociese haber pagado por contenido en una página que mostraba vídeos de varias compañeras. Fappening España desnudas

Cada vez más sencillo y accesible. He ahí la clave, como apuntan desde la cadena NBC News, que ha realizado un estudio para comprobar lo fácil que resulta acceder a deepfakes. Y lo de «fácil» es extensible tanto a vídeos porno, a los que se puede acceder de forma más o menos sencilla con una simple búsqueda en Google, como a los propios autores de las piezas, que recurren a la plataforma Discord para anunciar la venta material… O servicios para creaciones personalizadas.

A medida que los avances en IA han hecho que su uso resulte más sencillo y accesible, más lucrativo se ha vuelto también generar deepfakes sexuales. La NBC localizó por ejemplo a una persona que se ofrecía a través de Discord para elaborar deepfakes de cinco minutos protagonizados por una personal girl, cualquiera con menos de dos millones seguidores en Instagram. La tarifa: 65 dólares. «Cada vez hay más gente en el punto de mira. Oiremos a muchas más víctimas que son gente normal y corriente», explica a la cadena británica Noelle Martin, abogada.

Tirando de tarjeta… y suscripciones. El problema de los deepfakes es lo suficientemente grave como para haber derivado en una «economía» propia, con webs especializadas en las que se comparten vídeos breves a modo de gancho para que los usuarios pasen por caja si quieren ver las versiones extendidas, servicios de suscripción o pagos con Visa, Mastercard o criptomonedas. Además de las webs, hay creadores que aceptan preparar vídeos con una «chica personal». Fappening España desnudas

Después de que NBC preguntara por la sala de chat de un autor de deepfakes, Discord suprimió el servidor por violar sus reglas de contenidos. La compañía asegura que prohíbe de forma expresa «la promoción o intercambio de deepfakes no consensuados». En Change hay también una campaña que ha logrado ya 52.600 firmas para cerrar una de las páginas más populares, MrDeepFakes, creada en 2018, y el resto de «webs dedicadas al abuso sexual basado en imágenes».

Algunas cifras para el contexto. En verano de 2019 Deeptrace sacó la calculadora y analizó cómo había evolucionado el volumen de deepfakes que circulaban online. Su conclusión: eran el doble que a finales de 2018. Lo más sorprendente no era sin embargo ese «boom», sino su motor: la inmensa mayoría de los vídeos, un aplastante 96%, no eran piezas políticas, sino pornográficas, muchas de ellas «protagonizadas» por actrices o cantantes famosas. Fappening España desnudas

No es el único dato llamativo sobre la mesa. Una investigación de Genevieve Oh muestra que el año pasado el volumen de vídeos subidos a una popular página de deepfakes casi multiplicó por siete al de 2018 —de 1.900 a más de 13.000—, lo que facilitó que superase los 16 millones de visitas mensuales. El uso creciente de los vídeos manipulados ya ha captado la atención de los legisladores.

La IA y el porno, más allá del deepfake. La relación entre la inteligencia artificial y el porno va más allá de los deepfakes. Uno de los mejores ejemplos es Unstable Diffusion, que actúa como un foro en torno a sistemas de IA creados para generar contenido visual para adultos. O, como se define en Discord, «un servidor dedicado a la creación e intercambio de NSFW [Not safe for work] generados por IA» y que aloja contenidos de diferentes categorías, lo que incluye desde porno para hombres o mujeres a piezas hentai, furry o BDSM, entre otros.

Una de las peculiaridades de Unstable Diffusion es que ha mostrado el negocio potencial que puede representar este tipo de servicios con IA. A finales de 2022, cuando Kickstater decidió clausurar su campaña de financiación colectiva, sus impulsores habían recaudado más de 56.000 dólares de 867 patrocinadores. Fappening España desnudas

La forma más creativa de salvar la foto de una famosa desnuda
The UNfappening es una iniciativa en la que diferentes artistas transforman las fotos de famosas desnudas que se filtraron hace meses
«The fappening pasó. No podemos cambiar eso, pero podemos cubrirlo. Es lo mínimo que podemos hacer». Este es el objetivo que se ha marcado The UNfappening, tapar con arte las fotografías de famosas desnudas que se han ido filtrando por la red en los últimos meses. El proyecto es una idea de dos compañías de arte con sede en Amsterdam,

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Entre el medio centenar de propuestas recogidas en su página web podemos encontrar arte para todos los gustos. Kate Upton vestida como una astronauta psicodélica o como una frutera. Jennifer Lawrence rodeada por un gusano que la cubre en sitios estratégicos o con una vestimenta rapera improvisada con el paint. Por haber, hay hasta una fusión de Rihanna y Hora de Aventuras.

A finales del pasado mes de agosto, una filtración sacudió la red, el llamado fappening. Un hacker había logrado acceder a los archivos que un buen número de famosas guardaban en sus teléfonos móviles y había encontrado fotografías en las que varias de ellas aparecían desnudas. Primero publicó una larga lista con el nombre de todas las mujeres cuya intimidad había vulnerado y, más tarde, comenzó a colgar las imágenes que corrieron como la pólvora por toda la red. Entre las famosas más afectadas estuvieron las actrices Jennifer Lawrence, Kate Upton o Kirsten Dunst. El nombre ya dice mucho sobre cómo se percibe el asunto. The happening es el título original de la película El incidente, a la que se le ha cambiado la H inicial por una F, porque fap es, en jerga cibernética inglesa, la onomatopeya de la masturbación masculina. Fappening España desnudas

Fappening España desnudas y pilladas

La filtración provocó un debate instantáneo y millares de críticas hacia lo que se interpretó de inmediato como una violación de la intimidad de las artistas. El argumento más repetido fue que una cosa es que las afectadas, muchas de ellas actrices, mostraran su cuerpo en su trabajo y otra muy diferente que el hacker (y los internautas que clicaron para ver las fotos) tuviesen derecho a mirar unas fotos privadas.

A este aluvión de críticas el hacker anónimo respondió con más amenazas. Un día después de que la actriz Emma Watson pronunciase su aplaudido discurso en la sede de Naciones Unidas en favor de la igualdad de género se elaboró una fábula. La actriz había recibido un mensaje de advertencia: «Emma, tu eres la siguiente. No lo olvides, lo más grande está por venir». El autor (anónimo por supuesto) de esta amenaza no era consciente de que con sus palabras lo que hacía en realidad era legitimar el discurso de Watson. Más tarde se demostraría que el hacker en este caso no tenía ninguna foto del actriz.

Lo cierto es que las imágenes filtradas siguen en Internet y que quien las busque seguramente las acabará encontrando. Quizás por eso, ante esta realidad triste e inevitable ahora de UNfappening se ha propuesto convertir el fappening en algo artístico.

The Fappening: Enma Watson, amenazada con la difusión de sus fotos íntimas
La actriz británica Enma Watson ha recibido un mensaje anónimo en 4chan, el mismo sitio web donde se han publicado numerosas imágenes comprometedoras de las famosas del ‘Celebgate’
La actriz británica Enma Watson, conocida por su papel de Hermione en la saga ‘Harry Potter’, está en el punto de mira del ‘ Celebgate’ a raíz de un mensaje anónimo amenazante publicado en un portal web que muestra el logotipo de 4chan, el foro donde se han difundido numerosas imágenes íntimas de otras famosas como Jennifer Lawrence , Kim Kardashian , Kate Upton , Jennifer López o Kaley Cuoco .

Solo un día después de que Emma Watson, embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres, realizase un llamamiento a los hombres de todo el mundo para que se sumen a los esfuerzos para promover la igualdad de género y contribuyan a terminar con la discriminación que sufren las mujeres, apareció en la red una página junto a un mensaje que decía «Emma, tu eres la siguiente». En la propia página se muestra una foto de la cara de la actriz con lágrimas en el rsotro, acompañado de una cuenta atrás y la siguiente frase: «No lo olvides, lo más grande está por venir». La actriz que aún no se ha pronunciado al respecto, sí que lo hizo a través de las redes sociales, mostrando su indignación cuando salieron las primeras filtraciones en ‘ The Fappening’. «Peor aún que ver la violación de la intimidad de una mujer es ver los comentarios deleznablemente empáticos que acompañan esta», expresó.

Enma Watson, en su primera aparición como representante de Naciones Unidas, presentó la campaña «HeForShe» junto al secretario general de la organización, Ban Ki-moon, y la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka. La iniciativa busca sumar el compromiso de hombres de distintos países a las acciones para mejorar la situación de la mujer, con la meta final de acabar con la desigualdad de género antes de 2030. El objetivo de ONU Mujeres es que, en los próximos 12 meses, más de 1.000 millones de hombres y niños se sumen a la campaña a través de una web que hoy inauguró Ban Ki-moon. «Quiero que los hombres se pongan esta camiseta, para que sus hijas, hermanas y madres puedan estar libres de prejuicios», dijo Enma Watson, que destacó que la igualdad beneficiaría también a los hombres, liberándolos de roles y estereotipos equivocados, y a la humanidad en su conjunto.

La actriz Enma Watson se declaró una feminista convencida y reclamó, entre otras cosas, la necesidad de poder que las mujeres tengan libertad para tomar decisiones que afectan a su propio cuerpo, dispongan de un mejor acceso a la educación y que reciban la misma compensación que los hombres por su trabajo. Un acto importante que ahora se ve salpicado por ‘ The Fappening’, uno de los escándalos más comprometidos de los últimos tiempos.

Más fotos filtradas de famosas llegan a la red con ‘The Fappening 3’

La modelo Cara Delevigne fue victima de las ultimas filtraciones.
Espero que esta sea la última vez que tengamos que reportar esto y no exista un ‘The Fappening 4’ que siga haciendo de esto una historia aún más rancia. Durante el fin de semana fueron liberadas en 4chan y Reddit una nueva tanda de imágenes privadas de varias famosas, entre las que se encuentran Anna Kendrick, Cara Delevingne, Misty May-Treanor y Briana Evigan, junto a nuevas fotos de Jennifer Lawrence, según informa The Independent.

La modelo Cara Delevigne fue victima de las ultimas filtraciones.
La modelo Cara Delevigne fue victima de las ultimas filtraciones.
Este es el tercer grupo de imágenes que se liberan en la red, que se unen a otras dos filtraciones, la primera a inicios del mes y una segunda la semana pasada. La primera filtración incluía fotos de más de 100 celebridades, que generaron todo tipo de reacciones, desde la creación de memes, un empujón más al debate de la seguridad en línea (en especial del servicio de iCloud) y hasta el surgimiento de docenas de discursos feministas en la red.

Sobre la seguridad de iCloud, tan pronto ‘The Fappening’ ganó suficiente atención, Apple afirmó que “ninguno de los casos que hemos investigado han resultado en brechas en la seguridad de los sistemas de Apple, incluido iCloud”, recuerdan desde International Bussines Times.

Imagen: Página oficial de Cara Delevingne en Facebook. Fappening España desnudas

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