Judeline desnuda entre lo bello y lo feo
Judeline desnuda entre lo bello y lo feo
Judeline: una voz propia en la nueva escena musical
Los orígenes de una artista
Lara Fernández Castrelo, conocida artísticamente como Judeline, nació en Cádiz en 2003 y creció en Los Caños de Meca, un entorno que, aunque profundamente arraigado en su identidad, pronto sintió demasiado limitado para sus aspiraciones. Desde pequeña, supo que su destino iba más allá de los acantilados de La Breña. «Siempre quise ser cantante y una de mis mayores motivaciones era salir de mi pueblo. Ahora que lo he logrado, lo echo de menos, pero siento que puedo aportar más reivindicando mi cultura desde fuera», confiesa.

A los 17 años, Judeline se trasladó a Madrid para perseguir su sueño. Aquella niña que alguna vez interpretó los conciertos de Hannah Montana en el salón de su casa se ha convertido en una de las voces más personales de la música urbana en España.
Un sonido propio y un camino labrado con autenticidad
Su carrera profesional comenzó en 2020, pero no fue hasta finales del año pasado cuando lanzó su primer álbum de estudio, Bodhiria. La experiencia de creación fue un viaje emocional complejo: «Primero lo amas, luego lo has escuchado demasiadas veces y finalmente lo aceptas», explica. Su música fusiona melodías flamencas, texturas electrónicas y una influencia folclórica venezolana heredada de su padre, lo que la ha llevado a diferenciarse dentro de un género tan saturado como la música urbana. «No me considero una abanderada del género, porque lo mezclo con otros estilos. Mis melodías y sonidos pueden ser peculiares, pero también accesibles, y eso es un privilegio», afirma.
Judeline defiende la autenticidad y cree que los artistas que se mantienen fieles a su esencia son los que realmente inspiran. «Los que no modifican su sonido para hacerlo más comercial son quienes marcan la diferencia», sostiene. Su propio éxito se cimenta en su naturalidad y en una confianza instintiva que la ha impulsado sin mirar atrás. «No sabía lo complicado que era llegar hasta aquí, porque mis padres nunca me lo dijeron. A veces, la ignorancia te da una pureza y una fe ciega en que todo va a salir bien», reflexiona. Judeline desnuda entre lo bello y lo feo
Judeline desnuda entre lo bello y lo feo

La sombra de la comparación con Rosalía
Desde el inicio de su carrera, Judeline ha sido comparada con Rosalía, un paralelismo que entiende, pero del que también busca distanciarse. «Rosalía ha sido lo más grande que le ha pasado a la industria musical española en los últimos años. Casi todas las mujeres que hacemos música en España hemos sido comparadas con ella, especialmente si tenemos influencias folclóricas. Yo no hago flamenco, pero la admiro mucho y no me molesta la comparación», explica.
Sin embargo, también reconoce que estas comparaciones pueden ser limitantes y perpetuar una dinámica de rivalidad innecesaria entre mujeres en la industria. «Nos invalidan o nos llaman ‘Rosalía de Hacendado’, sin darnos una oportunidad de ser vistas por lo que realmente somos. No quiero un público que disfrute enfrentando a unas artistas con otras», sentencia. Para ella, lo importante es celebrar la evolución de la industria y tender la mano a las nuevas generaciones.


El presente y el futuro de Judeline
Con más de dos millones de oyentes mensuales y su nombre en el cartel de Coachella 2025, Judeline no siente que haya alcanzado su cima. «Aún estoy empezando. No creo que haya hecho ni una fracción de lo que puedo lograr», asegura. Para ella, su mayor reto es mantenerse fiel a su esencia sin sucumbir a las expectativas externas.
Quizás su verdadera revolución radique en eso: en reivindicar su identidad, abrazar sus raíces y transformar lo que alguna vez percibió como un límite en la plataforma que la ha impulsado al éxito.