La era de Amsoft

La era de Amsoft: el software que dio vida al Amstrad CPC 464

La era de Amsoft

Hablar de Amsoft es evocar esa primera toma de contacto que muchos tuvimos con el Amstrad CPC 464. Al ser la filial de software de la propia Amstrad, sus juegos —casi siempre en estuches de plástico rígido y con un diseño muy sobrio— venían a menudo en los famosos «packs de bienvenida».

Aunque Amsoft publicaba títulos de diversas casas (como Ocean o Gem Software), aquí tienes una selección de los más emblemáticos y recordados que no pueden faltar en el catálogo de un 464.

Clásicos imprescindibles de Amsoft

  • Roland in the caves: Probablemente el juego más icónico del sistema. Aunque era una adaptación del Bugaboo (The Flea) de la casa española Indescomp, Amsoft lo renombró para convertir a «Roland» en la mascota oficial. Es un juego de plataformas con una dificultad desesperante pero con una física de salto única para la época.
  • Fruity Frank: Un clon del Mr. Do! que superó a muchos otros títulos en popularidad. Sus gráficos coloridos en Modo 0 (baja resolución pero 16 colores) y su música pegadiza lo convirtieron en un favorito absoluto para los usuarios del 464.
  • Sorcery: Un juego de aventura y fantasía con unos gráficos que, en su momento, parecían sacados de una consola mucho más potente. Tenías que rescatar a tus compañeros magos volando por escenarios llenos de detalle. Fue uno de los títulos que mejor demostró de qué era capaz el hardware del Amstrad frente al Spectrum.
  • Oh mummy: El juego que venía «de regalo» en casi todas las cintas de presentación. A pesar de su sencillez (recorrer pasillos de pirámides evitando momias), su melodía es parte del ADN de cualquier usuario de Amstrad.
  • Bridge-it: Un juego de puzles y habilidad visualmente muy limpio donde debías guiar a una criatura a través de puentes. Representaba muy bien el estilo de los primeros años de la compañía.
  • Harrier attack: Uno de los primeros grandes éxitos de ventas. Era un «shoot ‘em up» lateral donde pilotabas un avión de combate. Aunque sencillo, su jugabilidad era muy directa y adictiva para los estándares de 1984.

El fenómeno de «Roland»

Amsoft intentó crear una marca alrededor del personaje de Roland, aunque curiosamente cada juego de la saga era de un género distinto y desarrollado por equipos diferentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Amsoft
  1. Roland on the ropes: Una aventura de plataformas y exploración en cuevas y templos.
  2. Roland in time: Un clon del Manic Miner con viajes en el tiempo.
  3. Roland in space: La secuela directa del anterior, manteniendo la mecánica de plataformas puras.

Un apunte sobre el 464

Como usuario de un CPC 464, la mayoría de estos títulos se cargaban en cinta. Una de las grandes ventajas de los juegos de Amsoft era su fiabilidad de carga, algo que no siempre se podía decir de otras distribuidoras de la época. Muchos de estos juegos aprovechaban el Modo 0 del ordenador, sacrificando definición por una paleta de colores vibrante que diferenciaba al Amstrad de sus competidores de 8 bits.

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