La dictadura de la penumbra: el ocaso de la luz en el cine moderno
La creciente oscuridad en la fotografĆa cinematogrĆ”fica responde a una combinaciĆ³n de factores artĆsticos, tecnolĆ³gicos y econĆ³micos. En primer lugar, muchas producciones optan por una iluminaciĆ³n tenue para transmitir realismo y profundidad psicolĆ³gica, siguiendo una tendencia que se consolidĆ³ con el auge del cine digital y la influencia del noir y el neorrealismo. Este estilo se ha convertido en una convenciĆ³n visual, especialmente en el cine de acciĆ³n, el thriller y la fantasĆa oscura.

Sin embargo, mĆ”s allĆ” de las decisiones creativas, hay factores tĆ©cnicos que explican esta estĆ©tica. Los cineastas suelen visualizar sus pelĆculas en monitores profesionales calibrados con gran precisiĆ³n, lo que permite distinguir detalles en sombras que el espectador comĆŗn no percibe en pantallas domĆ©sticas. AdemĆ”s, la compresiĆ³n de video en plataformas de streaming reduce la calidad de la imagen, afectando especialmente a los tonos oscuros, que pierden matices y generan zonas impenetrables a la vistaā.

Desde un punto de vista econĆ³mico, rodar con iluminaciĆ³n tenue puede reducir costos en diseƱo de producciĆ³n, ya que permite disimular escenarios y vestuarios menos elaborados. Esto es particularmente relevante en producciones de televisiĆ³n o streaming, donde la eficiencia presupuestaria es clave. A ello se suma que el cine digital ha reemplazado las cĆ”maras de pelĆcula con sensores que manejan de manera distinta la luz, generando imĆ”genes mĆ”s contrastadas y menos dependientes de fuentes luminosas tradicionalesā.

En conclusiĆ³n, la predominancia de la fotografĆa oscura es el resultado de un cruce entre decisiones artĆsticas y limitaciones tĆ©cnicas y econĆ³micas. Si bien puede aportar una atmĆ³sfera dramĆ”tica y estilizada, tambiĆ©n dificulta la experiencia del espectador, especialmente en entornos de visualizaciĆ³n domĆ©sticos.